17 jun. 2014

SI NO PUEDES CON TU ENEMIGO, ÚNETE A ÉL






Esta frase es toda una declaración de intenciones que utilizo a menudo cuando trabajo. Muchas veces cuando fotografiamos algo nos emperramos en ir contra lo que en realidad están viendo nuestros ojos. Es cierto que a veces no importa tanto la estética de la imagen si lo queremos es mostrar aquel preciso momento de algo importante que sucede, por esa misma razón utilizamos luces adicionales como flashes, porque las condiciones de luz no son siempre las óptimas. Pero otras veces, acostumbrados a suplir o arreglar esas malas condiciones nos olvidamos de que quizá esa opción que tenemos en frente tal cual ya de por sí nos da un resultado eficaz.


La frase no solo la aplico a casos donde las condiciones de luz son malas sino que en múltiples ocasiones te encuentras con que hay un obstáculo que te impide realizar bien tu trabajo. Tras varios intentos y cabezonerías de seguir ante ese obstáculo para hacer aquello que habías pensado, yo recuerdo esta frase que me hace replantear completamente la situación y darle la vuelta a todo.


Esto me hace pensar en lo que dice el fotógrafo Joan Guerrero en el documental La caja de cerillas de otro gran fotógrafo que es David Airob. Guerrero, hablando del retoque en las imágenes comenta que “el límite del retoque es no pasar la frontera de aquello que tu vista en la realidad no percibe” (ve aquí el trailer). Y eso mismo lo podríamos aplicar en el momento de capturar ciertas imágenes en donde no prime la información periodística.


Estos días trabajando en los festivales Sónar y Primavera Sound he recordado todo esto. El sábado pasado Neneh Cherry no se dejaba ver sobre el escenario. Increíblemente lo habían iluminado por la parte posterior mientras a ella la dejaban completamente a oscuras. Aquel día poco pudimos hacer, tan solo esperar a la canción número dos, la última que podíamos fotografiar y esperar a que la luz mejorase. A veces el enemigo te vence pero otras recuerdo como en estos dos conciertos de las imágenes (arriba Wilco en el Primavera Sound de 2010 y abajo Jurassic 5 en el Sónar de 2013) que harta de intentar sacar bien expuestos a los cantantes decidí aliarme con mi enemigo y mostrar lo que veíamos realmente, un brutal contraluz que afortunadamente funcionaba a la perfección.